Sobre mí

Comprender la infancia cambió mi forma de acompañarla

Soy Mencía Barroso. Acompaño a niños, familias y centros educativos desde una mirada respetuosa, individualizada y profundamente pedagógica.

Mencía Barroso durante una ruta por la montaña
La mirada también se educa: observar con calma, comprender el contexto y acompañar desde el respeto.

Siempre he creído que detrás de cada dificultad hay un niño que necesita ser comprendido.

Esa idea ha guiado cada decisión de mi camino profesional y es la razón por la que hoy acompaño a niños, familias y centros educativos desde una mirada respetuosa, individualizada y profundamente humana.

De la Educación Infantil a la Pedagogía

Mi vocación por la educación comenzó muy pronto. Estudié Educación Infantil y, movida por el deseo de comprender cómo aprende cada niño, decidí ampliar mi formación con el Grado en Pedagogía. Sentía que enseñar no era suficiente: quería entender en profundidad los procesos de aprendizaje, el desarrollo infantil y las necesidades que hacen único a cada niño.

Fue en ese camino donde descubrí la pedagogía Montessori, una filosofía que transformó mi manera de entender la infancia. Aprendí que observar es tan importante como intervenir, que cada niño sigue su propio ritmo de desarrollo y que el papel del adulto no es dirigir el aprendizaje, sino preparar el ambiente y acompañarlo con respeto, confianza y sensibilidad.

Más allá del aula

Durante mi experiencia en el aula conocí a muchos niños con formas diferentes de aprender, comunicar, sentir y relacionarse con el mundo. También conocí a familias que buscaban respuestas y docentes que querían ayudar, pero que, en muchas ocasiones, no encontraban las herramientas necesarias para comprender lo que estaba ocurriendo.

Fue entonces cuando comprendí que mi trabajo podía ir más allá del aula. Con el deseo de ofrecer un acompañamiento basado en el conocimiento y la evidencia, continué especializándome en TDAH, dificultades del aprendizaje y trastornos de la conducta. Más adelante incorporé a mi práctica la Disciplina Positiva y el Coaching Cognitivo, porque entendí que el desarrollo de un niño no depende únicamente de él, sino también de los adultos que lo acompañan cada día.

Una misma convicción

Hoy mi forma de trabajar integra la psicopedagogía, la pedagogía Montessori y la Disciplina Positiva. Aunque proceden de ámbitos diferentes, comparten una misma convicción: cada niño merece ser comprendido antes de ser juzgado y acompañado desde sus fortalezas, no definido por sus dificultades.

Por eso, en cada evaluación, en cada sesión y en cada encuentro con una familia, mi objetivo es siempre el mismo: comprender cómo aprende ese niño, descubrir qué necesita y construir, junto a quienes le acompañan, un camino que favorezca su bienestar, su autonomía y su desarrollo.

Creo profundamente en el trabajo conjunto entre familia, escuela y profesionales. Cuando todos compartimos una misma mirada, el niño encuentra un entorno coherente donde puede sentirse seguro, comprendido y capaz de desarrollar todo su potencial.

Formación y especialización

  • Graduada en Pedagogía.
  • Maestra de Educación Infantil.
  • Máster en Pedagogía Montessori IMI (0–6 años).
  • Experta en TDAH.
  • Especialista en dificultades del aprendizaje.
  • Especialista en trastornos de la conducta.
  • Formación en Disciplina Positiva.
  • Formación en Coaching Cognitivo.
  • Formación continua en neurodesarrollo y educación basada en la evidencia.

El proyecto

Una marca de infancia, pero no infantil

Mencía Barroso nace como un espacio de acompañamiento especializado que pone al niño en el centro y entiende que su aprendizaje y desarrollo están conectados con la familia y el entorno.

“Cuando un niño se siente comprendido, también cambia la forma en que aprende, se relaciona y descubre todo lo que es capaz de hacer.”

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